Publicidad:
Terra
La Coctelera

El HaDeS

DiCeN QuE PaRa EnTrAr Al InFiErNo TiEnEs QuE SeR BaUtIzAdO CuAtRo VeCeS En El FuEgO

5 Noviembre 2005

PoRqUe El HaDeS?

Había varias secciones en el Hades, incluyendo los Campos Elíseos (en contraste con el Paraíso o Cielo cristiano) y el Tártaro (similar al Infierno cristiano). Los mitógrafos griegos no son totalmente consistentes sobre la geografía de la otra vida.

Un mito sobre la Vida Eterna completamente opuesto se refiere a al Jardín de las Hespérides, con frecuencia identificado con las Islas de la Bendición.

En la mitología romana, una entrada al Inframundo estaba localizada en el Averno, un cráter cercano a Cumas que fue la ruta usada por Eneas para descender a él. Por sinécdoque, «Averno» puede usarse como referencia a todo el inframundo. Los Inferi Dii eran los dioses romanos del inframundo.

Los fallecidos entraban al inframundo cruzando el río Aqueronte, porteados por Caronte, quien cobraba por el pasaje un óbolo, pequeña moneda que ponían bajo la lengua del difunto sus piadosos familiares. Los indigentes y los que no tenían amigos ni familias se reunían para siempre en la orilla cercana. El otro lado del río era vigilado por Cerbero, el perro de tres cabezas derrotado por Heracles (Hércules para los romanos). Más allá de Cerbero, las sombras de los difuntos entraban en el Tártaro, la tierra de los muertos.

Los cinco ríos del Hades eran Aqueronte, Cocito, Flegetonte, Lete y Estigia. El Erídano era también considerado un río del Hades por Virgilio (VI, 659).

La primera región del Hades comprendía los Campos de Asfódelos, descritos en La Odisea XI, donde las almas de los héroes vagan abatidas entre espíritus menores, que gorjean a su alrededor como murciélagos. Sólo la ofrenda a ellos de libaciones de sangre en el mundo de los vivos pueden despertarlos durante un tiempo a las sensaciones de humanidad (compárese con los vampiros).

Más allá quedaba el Érebo, que puede usarse como un eufemismo para el Hades, cuyo nombre era temido. Había en él dos lagos: el de Lete, a donde las almas comunes acudían para borrar todos sus recuerdos, y el de Mnemósine («memoria»), de donde los iniciados en los Misterios preferían beber. En el antepatio del torvo palacio de Hades y Perséfone se sentaban los tres jueces del Inframundo: Minos, Radamanto y Éaco. Allí, en el trivium consagrado a Hécate, donde los tres caminos se encontraban, las almas eran juzgadas, volviendo a los Campos de Asfódelos si no eran virtuosas ni malvadas, enviados al camino del tenebroso Tártaro si eran impías o malas, o al Elíseo con los heroicos benditos.

servido por Lucrecia Morgana 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Paradoxa

Paradoxa dijo

Ciertamente profundo vuestra prima facie.
me ha agradado en demasía.

Gusta usted de la divina comedia?

5 Noviembre 2005 | 07:54 AM

peterpan

peterpan dijo

lindo paseo por el inframundo, ¿tendría una guía turística para novatos?
apasionante la mito de los griegos
excelente aporte
te sigo

8 Noviembre 2005 | 06:27 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Fotos

Lucrecia Morgana todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera